jueves, 15 de julio de 2010

Propuesta para estimular la competencia comunicativa

Durante el estudio del módulo “Competencia comunicativa 102”, nos hicieron leer del “Marco Común europeo de referencia para las lenguas: aprendizaje, enseñanza, evaluación” el capítulo 5 titulado: “Las competencias del usuario o alumno”. En la lectura de este artículo que me aportó y aprení mucho, me topé con su sub-apartado 5.1.3 titulado a su vez: “Competencia Existencial (saber ser)”. En él se decía que la capacidad comunicativa del alumno viene determinada por sus conocimientos, comprensión y destrezas y también por otros factores individuales relacionados por su personalidad: actitudes, motivaciones, valores, estilos cognitivos y los diferentes factores de personalidad que contribuyen a su identidad personal. Dentro de estos factores de personalidad se hace una lista de rasgos antagónicos: locuacidad y parquedad; espíritu emprendedor e indecisión; optimismo y pesimismo; introversión y extraversión; actividad y pasividad; personalidad con complejo de culpabilidad, acusadora, el miedo a la vergüenza o personalidad liberada de ellos; espontaneidad y autocontrol; grado de inteligencia; meticulosidad y descuido; capacidad memorística; diligencia y pereza; ambición y conformismo; independencia y falta de independencia; seguridad en sí mismo y falta de seguridad; autoestima y falta de autoestima.
Tanto la actitud como la personalidad inciden enormemente en la capacidad de aprender del alumno. Al finalizar el capítulo se lanza una pregunta abierta: “Si se da el caso, qué rasgos de la personalidad tendrá que aprender a desarrollar o a exhibir el alumno, cómo se le capacitará para ello o qué se le exigirá al respecto”. Ante esta pregunta, yo escribí en el foro si existe algún método que ayude a los alumnos a sacarse de encima los impedimentos psicológicos que entorpecen el aprendizaje de una lengua extranjera. La tutora escribió que existía el método de la sugestopedia. Es más, en un email personal me dijo que existía el libro “Enfoques y métodos en la enseñanza de idiomas” de J.Richards y T. Rodgers ( Edi numen) donde en su capítulo 8º hablaba exclusivamente de la sugestopedia. Yo intrigado me compré el libro y me leí con entusiasmo el capítulo (y de pasada otros más muy interesantes). También me escribió la tutora sobre algunos videos de sugestopedia en youtube que miré interesado y me ayuaron a entender mejor el método.
Al leer el capítulo 8º mencionado, la sensación que tuve fue muy buena aunque siendo realista me pareció prácticamente imposible de aplicarlo por la radicalidad del método propio de los años 70 y además surgido en un contexto soviético con la carga dogmática y autoritaria que conlleva. Fue desarrollado por el psiquiatra y pedagogo búlgaro Georgi Lozanov pero adaptado también a los valores occidentales por Jane Bancroft y sus colegas del Scarborough College ( Universidad de Toronto).
Este método tuvo muchas críticas: “Si algo hemos aprendido en los años 70 es que el arte de la enseñanza de idiomas se beneficiará bien poco de la pseudociencia llamada sugestología” Scovel (1979:265) No obstante él mismo reconoce que hay técnicas y procedimientos en la sugestopedia que pueden resultar útiles en la clase de lengua extranjera. Siguiendo a Bancroft y Stevick, deberíamos tratar de identificar y comprobar la validez de las técnicas de la sugestopedia que parecen ser efectivas y que armonizan con otras técnicas eficaces en la enseñanza de idiomas. Es precisamente esta recomendación la que me interesa particularmente.
“La sugestología es la ciencia que trata el estudio sistemático de las influencias irracionales e inconscientes” Stevick (1976:42) El método de la sugestopedia diseñado por Lozanov consistiría en controlar estas influencias y reconducirlas para mejorar el aprendizaje. Se influyó mucho en el yoga raja para recoger y modificar técnicas que alteran el estado de conciencia y de concentración, además del uso de la respiración rítmica. Un aspecto llamativo del método es el uso de la música en el aprendizaje. La música tiene un uso funcional terapéutico en particular, y según Gaston (1968): ayuda a sociabilizarse, aumenta la autoestima y el ritmo hace aumentar la energía.
La sugestión está en el núcleo de la sugestopeia. Bancroft (1972: 19) desarrolló unos componentes principales para favorecer la sugestión. Según ella, las personas recuerdan mejor y se sienten más influidas por la información que viene de una fuente bien informada. Los datos altamente empíricos y un profesor realmente convencido producen un efecto placebo en el alumno. La actitud altamente positiva del profesor da un aire de autoridad al profesor. A su vez la autoridad se utiliza para producir una relación como la que hay entre padres e hijos. Se produce un proceso de “infantilización”. En el papel de “hijo” el alumno realiza simulaciones, juegos, canciones, ejercicios físicos que ayudan a los alumnos adultos a recuperar la confianza en sí mismos y la espontaneidad. El alumno aprende por la enseñanza directa y por el entorno donde tiene lugar la clase. Por eso la decoración alegre del aula, la música de fondo, la forma de las sillas y su situación en círculo para mantener el contacto visual y la personalidad del profesor son muy importantes. La entonación y el ritmo de presentación ayuda a impedir el aburrimiento y la monotonía. Hay que dramatizar y dar una carga emocional y de significado al material lingüístico. Tanto la entonación como el ritmo se coordinan con un fondo musical para conseguir una actitud relajada que, según Lozanov se llama pseudopasividad de concierto, el cual es un estado óptimo para el aprendizaje al relajarse tanto la ansiedad como la tensión y hace aumentar la capacidad de concentración.
El principal papel del profesor es el de crear situaciones en las que el alumno esté más receptivo y después, presentar el material lingüístico de una forma que permita una mayor retención positiva del alumno. Es importante que los alumnos consideren interesante tratar un nuevo material sin ansiedad o esfuerzo especial. El libro de texto deberá tener fuerza emotiva, calidad literaria y personajes interesantes. “Deberán evitarse los temas traumáticos y los materiales léxicos de mal gusto” Lozanov (1978:278).
Bancroft divide las sesiones en microestudios y macroestudios: en los primeros se presta atención a la gramática, vocabulario, preguntas y respuestas concretas que pueden hacerse en la lengua que los alumnos se sientan más seguros. En los macroestudios se da más importancia a los juegos de rol, imitaciones, actividades de audición, canciones y a construcciones lingüísticas creativas ( p.e. describir a alguien).
La estructura tan rígida de cada clase ( el primer día es una, el segundo otra, etc) diseñado por Luzanov así como la forma de presentar el vocabulario con listas largas de pares de palabras descontextualizadas o excentricidades como el salir en silencio con música de fondo y haber de leer la lista larga de vocabulario al acostarse y levantarse no me convencen. Pero dejando de lado estos elementos que estructuran la clase, hay muchos elementos muy interesantes que se pueden aplicar en la enseñanza de idiomas.

Último video de Lonny Gold

4º video de sugestopedia

vídeo 3º del método

segundo video del método

muestra de una clase del método

miércoles, 14 de julio de 2010

Presentación

Hola a todos,

La idea de este blog surge como respuesta al módulo de Competencia comunicativa 102. Había un aspecto llamado competencia existencial ( saber ser) que influía de manera muy importante a la hora de aprender un idioma. Los diferentes rasgos psicológicos pueden ser una ayuda o desventaja a la hora de aprender idiomas extranjeros. Ante esta situación le pregunté a la tutora si exestía algún tipo de método que ayudase a superar esas barreras psicoloógicas que molestan en el proceso de aprendizaje de L2. Ella me respondió diciendo que existía un método llamado sugestopedia y que en YouTube podía encontrar algún ejemplo. Miré por internet y vi algunos videos de este método bastante radical pero interesante en algunos aspectos. a ver si cuelgo material en este blog.